El Servicio de Administración Tributaria (SAT) registró un incremento significativo en sus ingresos tributarios por concepto de Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) aplicable a los combustibles automotrices. La recaudación acumulada entre enero y marzo alcanzó los 115 mil 445 millones de pesos, fortaleciendo los ingresos no petroleros del sector público. El repunte se observó con mayor intensidad durante el mes de marzo, coincidiendo con el inicio de las hostilidades bélicas en Oriente Medio y el consecuente disparo en las cotizaciones internacionales del crudo.
La dinámica recaudatoria se vio favorecida por un crecimiento sostenido del 8% en el consumo nacional de gasolinas y diésel, volumen de ventas que fue confirmado de manera oficial en los reportes comerciales trimestrales de Pemex. Esta sólida base de consumo permitió amortiguar y compensar los recursos que el gobierno federal dejó de percibir tras la activación de los estímulos fiscales a mediados de marzo. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) implementó dichos apoyos de forma escalonada para contener las presiones inflacionarias de los precios finales.
Sin embargo, especialistas en finanzas públicas advierten que el ritmo de captación observado en el primer trimestre tenderá a moderarse debido a que el costo de los subsidios se reflejará con mayor fuerza en los balances correspondientes al mes de abril. La capacidad del gobierno federal para sostener estos incentivos se encuentra acotada por las restricciones presupuestarias vigentes. Una prolongación de las tensiones geopolíticas y los precios elevados del petróleo tensará el modelo fiscal ante la necesidad de evitar aumentos abruptos en las estaciones de servicio.
Por qué es importante
El desempeño de la recaudación por IEPS dota de resiliencia a la caja fiscal de la federación en un momento de vulnerabilidad económica. Estos recursos tributarios directos ayudan a compensar las presiones presupuestales derivadas de un menor crecimiento macroeconómico, la baja en los ingresos petroleros soberanos y las persistentes necesidades de capital que arrastra el deterioro financiero de Pemex.
Quiénes están implicados
- Servicio de Administración Tributaria (SAT) y SHCP: Organismos encargados de la política fiscal y la recaudación en México.
- Petróleos Mexicanos (Pemex): Principal comercializador de combustibles que reportó el alza en ventas.
- Óscar Ocampo: Director de Desarrollo Económico del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).
El panorama general
La recaudación de marzo sumó 35 mil 604 millones de pesos (un alza real del 62%), justo cuando el conflicto entre Estados Unidos-Israel e Irán desestabilizó los mercados energéticos. Ante el encarecimiento del crudo, Hacienda activó el estímulo para el diésel el 14 de marzo y una semana después para las gasolinas; no obstante, la aplicación tardía y parcial de estos apoyos preservó los márgenes de captación del Estado durante el trimestre.
Impacto
El saldo positivo del trimestre demuestra que los combustibles siguen siendo una de las fuentes de financiamiento más eficientes para el Estado. No obstante, el impacto hacia adelante será restrictivo para las finanzas públicas si los precios internacionales se mantienen altos, ya que el margen de maniobra para otorgar un subsidio total del 100%, como ocurrió en la crisis de 2022, es inexistente.
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La cifra
11 mil 700 millones de pesos fue el monto al que renunció el gobierno federal durante marzo por concepto de estímulos fiscales para suavizar el precio final al consumidor.
Lo que sigue
En los próximos meses se espera un decremento en el ritmo de recaudación a medida que el impacto total de los subsidios aplicados en abril se compute en los informes hacendarios. Los analistas vigilarán si la presión política por contener los “gasolinazos” obliga al Ejecutivo a comprometer metas de balance fiscal frente a la persistente volatilidad del mercado petrolero.











