El conflicto militar en Medio Oriente ha desencadenado una de las mayores crisis de suministro energético en la historia moderna. Desde el inicio de las hostilidades entre Estados Unidos, Israel e Irán en febrero, el mercado global ha perdido más de 2,600 millones de barriles de petróleo crudo, volumen equivalente a casi un mes completo de la producción mundial de hidrocarburos. La advertencia fue lanzada por Amin Nasser, director ejecutivo de Saudi Aramco, la mayor petrolera exportadora del mundo.
El cierre del Estrecho de Ormuz, el punto de estrangulamiento logístico más vital del planeta, ha trastocado las cadenas de suministro globales y agotado los inventarios comerciales y estratégicos. De acuerdo con las estimaciones de Aramco, si la vía marítima se reabriera de inmediato, reponer las reservas mundiales requeriría un esfuerzo sostenido de hasta 18 meses, inyectando un promedio de 2.1 millones de barriles diarios exclusivamente para almacenamiento.
Apertura de un segundo frente en el Mar Rojo y amenazas Huties
La vulnerabilidad del sistema se agravó con la expansión del conflicto hacia el Mar Rojo. Las fuerzas hutíes de Yemen declararon un bloqueo contra la industria petrolera de Arabia Saudita, atacando terminales de exportación e instalaciones clave en la costa oeste. Esta ofensiva amenaza de forma directa el gasoducto Este-Oeste —que conecta los campos del oriente saudí con el puerto de Yanbu—, la principal ruta de circunvalación que utilizaba Riad para esquivar el bloqueo de Ormuz.
Pese a los ataques recientes y las interrupciones temporales, Nasser aseguró que Aramco mantiene su resiliencia operativa sin impactos financieros materiales. La infraestructura diversificada, la capacidad de almacenamiento y la flexibilidad del gasoducto Este-Oeste han servido de “salvavidas estratégico” para amortiguar el choque petrolero.
Márgenes de refinación al límite sin margen de maniobra
El CEO de Aramco alertó que la crisis ha dejado al descubierto las debilidades del sistema de refinación mundial. Con las refinerías globales operando a máxima capacidad y altos márgenes de ganancia, el mercado carece de colchones financieros u operativos para absorber nuevas interrupciones. Cualquier falla no programada en plantas procesadoras podría desencadenar un desabasto crítico de combustibles terminados como diésel y gasolina.
Aunque la producción de hidrocarburos de Aramco cayó a 9.5 millones de barriles diarios en el segundo trimestre (frente a los 12.8 millones del año anterior), la firma reportó un salto del 44% en su utilidad neta, alcanzando 32,690 millones de dólares gracias a los altos precios del crudo y derivados. La empresa estimó que podría regresar a sus niveles previos en cuestión de días y alcanzar su capacidad máxima de 12 Mbd en tres semanas una vez superada la parálisis logística.
📌 Ficha del caso
- Pérdida de suministro acumulada: +2,600 millones de barriles de crudo desde febrero (equivalente a casi un mes de producción mundial).
- Entidad informante: Saudi Aramco (Amin Nasser, CEO).
- Punto crítico de estrangulamiento: Cierre del Estrecho de Ormuz y amenazas en el estrecho de Bab el-Mandeb (Mar Rojo).
- Tiempo estimado de reposición: Hasta 18 meses a una tasa de 2.1 Mbd para restablecer inventarios mundiales.
- Producción promedio 2T de Aramco: 9.5 Mbd (vs. 12.8 Mbd en el mismo periodo del año anterior).
- Capacidad máxima sostenida de Aramco: 12.0 Mbd (alcanzable en 3 semanas tras la normalización).
- Resultados financieros de Aramco: Ganancia neta de $32,690 millones de dólares (+44% en el 2T).
- Infraestructura alternativa clave: Gasoducto Este-Oeste hacia el puerto de Yanbu en el Mar Rojo.
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