El informe estadístico instituido por la petrolera del Estado desglosa la ocurrencia de los siniestros fatales a lo largo de las fases más recientes del proyecto localizado en Paraíso, Tabasco. El reporte oficial, obtenido mediante mecanismos de transparencia gubernamental, indica que los decesos se distribuyeron de manera simétrica con dos incidencias mortales registradas en cada uno de los ejercicios correspondientes a 2023, 2024, 2025 y 2026. A pesar de la gravedad de estas cifras, el inventario de siniestralidad de la empresa pública enfrenta cuestionamientos por inconsistencias metodológicas en el registro de sus contratistas.
La numeralia interna del proyecto arroja variaciones en la cantidad de víctimas por evento. Durante el año 2023 se documentó la pérdida de una vida humana, mientras que en 2024 —ejercicio en el que se llevó a cabo la inauguración de las instalaciones— el indicador se elevó a tres fallecimientos, posicionándose como el periodo con mayor letalidad admitida. Para el año 2025 se sumaron dos decesos adicionales dentro del perímetro industrial y, en lo que va del primer ciclo de 2026, la contabilidad de la empresa productiva del Estado adhirió de manera formal dos muertes más a la plataforma de seguimiento de SSPA (Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental).
No obstante, el recuento institucional contrasta de forma directa con eventos de conocimiento público ocurridos en el complejo de refinación. Durante el mes de marzo de 2026, un incendio originado en las plantas de proceso derivó en el fallecimiento de un empleado de base de la petrolera y de cuatro operarios pertenecientes a una firma subcontratista. La exclusión de tres de estas víctimas dentro del balance oficial de la empresa genera discrepancias estadísticas que evidencian la falta de homologación en el reporte de fatalidades cuando estas afectan a personal externo y prestadores de servicios.
Por qué es importante
El registro transparente de la siniestralidad es un pilar indispensable para auditar la seguridad industrial en las obras de gran calado del sector energético. Omitir o desfasar las fatalidades de las empresas subcontratistas en los balances de transparencia altera el cálculo real del índice de frecuencia de accidentes graves, restando certidumbre técnica a los protocolos de mitigación de riesgos que deben regir en un activo de alta presión operativa como Dos Bocas.
Quiénes están implicados
- Juan Carlos Carpio Fragoso: Director general de Pemex, cuya administración deberá integrar el activo a la contabilidad de la empresa.
- PTI Infraestructura de Desarrollo, S.A. de C.V. (PTI-ID): Filial de Pemex encargada de la ejecución material y la gerencia de la obra.
- Empresas Subcontratistas: Firmas externas de ingeniería y mantenimiento que aportan la fuerza laboral operativa en las plantas.
El panorama general
La refinería Olmeca opera en una fase de transición jurídica y técnica de largo plazo. Hasta los primeros días de junio de 2026, la constructora interna PTI-ID no ha realizado la entrega-recepción formal de la infraestructura a la estructura corporativa central de Pemex. Esta condición obliga a mantener un esquema de pruebas mecánicas y funcionales simultáneo a la producción inicial de petrolíferos, incrementando el riesgo de exposición para el personal debido a la coexistencia de obras civiles rezagadas con fluidos a alta temperatura.
Impacto
La persistencia de incidentes fatales y las discrepancias en los datos oficiales erosionan la reputación de la filial constructora frente a los reguladores de seguridad laboral y protección ambiental. Para la operación ordinaria, la falta de una entrega formal ralentiza los actos administrativos indispensables para dar de alta el complejo dentro de los activos fijos regulados de la petrolera, extendiendo el régimen de contingencia y la contratación de pólizas de seguro especiales para fases de prueba.
La cifra
8 decesos son los reconocidos por Pemex a través de transparencia al cierre de mayo, contrastando con las cinco víctimas contabilizadas en el siniestro de marzo de 2026.
Lo que sigue
Durante el próximo trimestre, PTI-ID y Pemex continuarán con el desahogo de los procedimientos administrativos para formalizar la transferencia legal de la refinería. Paralelamente, los comités de auditoría interna de la petrolera del Estado se verán presionados para emitir un desglose técnico que aclare los criterios de contabilidad aplicados a las bajas de las subcontratistas, garantizando la consistencia de los reportes entregados a los reguladores financieros.











