En el papel, las cifras de deuda de Pemex al cierre del segundo trimestre de 2026 lucen como una historia de éxito. La petrolera reporta un saldo de pasivo financiero de 77.5 mil millones de dólares, 9.1% menos que al cierre de 2025, equivalente a unos 1.35 billones de pesos al tipo de cambio de 17.47 por dólar. Además, sólo 16% de esa deuda es de corto plazo, lo que sugiere que la empresa logró extender vencimientos y descansar, al menos parcialmente, del estrés que implica refinanciar cada año montos gigantescos.
El problema es que, detrás de ese “adelgazamiento” de pasivos, el capital de trabajo de Pemex sigue en números rojos. El propio estado de situación financiera reconoce que, al 30 de junio de 2026, la petrolera tiene un capital de trabajo negativo de 355.3 mil millones de pesos. Es una mejora respecto a los -530.5 mil millones de diciembre de 2025, pero sigue siendo una señal clara de que la empresa opera con una brecha estructural entre sus activos circulantes y su pasivo de corto plazo.
La reducción del déficit de capital de trabajo se explica, sobre todo, por tres movimientos. Primero, una caída de 132.1 mil millones de pesos en la deuda de corto plazo, apoyada en refinanciamientos y en la conversión de pasivos a horizontes más largos. Segundo, una reducción de 62.4 mil millones en cuentas por pagar a proveedores, lo que implica un esfuerzo por despresurizar la relación con contratistas y empresas de servicios. Tercero, un aumento de 38.8 mil millones en cuentas por cobrar y de 30.4 mil millones en inventarios, que engrosan el lado de los activos circulantes.
Sin embargo, esa mejora numérica tiene costos y límites. El propio informe muestra que el efectivo y equivalentes de efectivo se redujeron en 24 mil millones de pesos, mientras que los gastos acumulados por pagar y los pasivos contractuales de corto plazo aumentaron en 31.3 mil millones. Es decir, Pemex limpia parte de sus pasivos visibles y reordena su deuda, pero sigue cargando un nivel elevado de compromisos inmediatos que se comen cualquier colchón de liquidez.
La fotografía es la de una empresa que logra, por fin, una trayectoria descendente de deuda y un capital de trabajo menos negativo, pero que aún vive financieramente “a crédito”. En la práctica, Pemex necesita seguir recurriendo a líneas revolventes —por 3.35 mil millones de dólares y 19 mil millones de pesos, según el reporte— para administrar su liquidez. Esa dependencia de la banca y de la Tesorería coloca a la petrolera en una posición vulnerable ante cualquier shock de precios o de tipo de cambio.
Desde el ángulo político, el alivio en deuda alimenta el discurso oficial del “rescate” de la empresa del Estado. La administración puede presumir que la suma de aportaciones de capital, refinanciamientos y mejora operativa permitió reducir pasivos y acotar la exposición al corto plazo. Pero desde el ángulo financiero, el capital de trabajo negativo —aunque menos profundo— sigue contando otra historia: Pemex no genera aún el flujo suficiente para cubrir con holgura sus obligaciones inmediatas sin la red de seguridad del gobierno federal.
Para proveedores y contratistas, el ajuste mixto es un arma de doble filo. Por un lado, la caída en las cuentas por pagar puede interpretarse como un esfuerzo por ponerse al corriente y reducir el atraso crónico en pagos. Por otro, el incremento en pasivos acumulados y en otros compromisos de corto plazo advierte que el riesgo de retrasos no desaparece, sólo cambia de forma.
En suma, la narrativa más honesta no es la de una compañía saneada, sino la de una empresa que “afloja el cinturón” de la deuda mientras sigue caminando sobre una cuerda floja financiera. Pemex adelgaza su pasivo y mejora algunos indicadores clave, pero continúa operando con un déficit estructural de capital de trabajo que la deja expuesta a cualquier tropiezo en precios, producción o apoyo público.
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📌 Ficha del caso
- Tema: Deuda y capital de trabajo de Pemex al 2T26.
- Deuda financiera: 77.5 mil millones de dólares, -9.1% vs cierre 2025; 16% en corto plazo.
- Equivalente en pesos: ~1.35 billones de pesos al tipo de cambio de 17.47.
- Capital de trabajo: -530.5 mil millones (dic 2025) → -355.3 mil millones (jun 2026).
- Factores positivos: Menor deuda de corto plazo (-132.1 mil millones), menor saldo con proveedores (-62.4 mil millones), más cuentas por cobrar (+38.8 mil millones) e inventarios (+30.4 mil millones).
- Factores negativos: Menos efectivo (-24 mil millones), más pasivos acumulados y contractuales de corto plazo (+31.3 mil millones).











