Los esfuerzos por mitigar la subordinación energética estructural frente al mercado norteamericano continúan sin reflejarse en las métricas de suministro. De acuerdo con los registros oficiales de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), las importaciones mexicanas de gas natural estadounidense alcanzaron un volumen histórico de 6,258 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) durante el primer trimestre del año. Esta cifra representa el nivel más elevado para un periodo homólogo desde que se tiene registro estadístico en el sector, evidenciando la rigidez de la demanda interna frente a la producción local.
El volumen reportado por la agencia estadounidense significó un incremento anual del 1.8% en comparación con el primer trimestre del ejercicio previo. Con este comportamiento, el flujo transfronterizo superó, por segundo año consecutivo,la barrera de los 6 mil millones de pies cúbicos diarios (MMpcd).
Con estas cifras, el país se consolida de forma indiscutible como el principal cliente internacional del gas natural estadounidense, absorbiendo el 22.5 por ciento del total de sus exportaciones globales. Como referencia comercial dentro del bloque norteamericano, Canadá —el segundo mayor comprador— importó un promedio de 3,282 MMpcd (13.5% de las ventas). La contigüidad geográfica permite que la transferencia de estos volúmenes hacia México y Canadá se ejecute mediante infraestructura de ductos, una vía que durante este periodo canalizó 10,017 MMpcd, marcando un crecimiento interanual del 6.2%.
El balance energético interno ilustra la magnitud del déficit: actualmente, el mercado mexicano consume un aproximado de 9,100 MMpcd de gas natural para sostener sus actividades industriales, eléctricas y comerciales. Sin embargo, la capacidad de producción local apenas alcanza los 2,300 MMpcd. Este desfase operativo es el factor estructural que mantiene la dependencia externa en un umbral crítico del 75 por ciento sobre la demanda nacional total.
Paralelamente, el mercado estadounidense experimenta una rápida diversificación de su cartera de clientes. Más allá de los ductos terrestres, las exportaciones marítimas de Gas Natural Licuado (GNL) dominan ahora el modelo de negocio. Durante el primer trimestre, Estados Unidos vendió 17,848 MMpcd mediante embarcaciones (64.1% de sus exportaciones totales), priorizando el suministro a naciones de Europa y África como el Reino Unido, Países Bajos, Francia y Egipto, elevando la competencia global por el recurso.
Por qué es importante
Una dependencia del 75% en un insumo crítico vulnera la seguridad energética del país. El gas natural es la base para la generación de más de la mitad de la electricidad en México y es indispensable para la manufactura pesada. Cualquier interrupción en los gasoductos de Texas —ya sea por contingencias climáticas (como el vórtice polar de 2021) o tensiones geopolíticas— tiene el potencial de paralizar la industria nacional y generar apagones masivos.
Quiénes están implicados
- Gobierno de México: Cuya política energética persigue la meta de la soberanía, aunque los indicadores muestran una profundización de las importaciones.
- EIA (Administración de Información Energética de EE. UU.): Agencia gubernamental estadounidense que audita y reporta los flujos históricos de exportación.
- Mercados Europeos: Países como Reino Unido, Países Bajos y Francia, que compiten indirectamente por el gas estadounidense vía exportaciones marítimas.
El panorama general
La revelación de este récord de importación coincide con un periodo de alta presión sobre el sector energético nacional. A pesar de las inversiones en refinación de petróleo, la exploración y extracción de gas natural no asociado en territorio mexicano ha quedado rezagada. Al mismo tiempo, Estados Unidos ha capitalizado su abundancia de recursos (shale gas) para sustituir a Rusia como el principal proveedor energético de Europa, convirtiéndose en el epicentro del mercado global de GNL.
Impacto
La exposición a las importaciones significa que los costos de producción industrial y las tarifas eléctricas en México están anclados a la volatilidad del mercado estadounidense (índice Henry Hub). Asimismo, la creciente rentabilidad de las exportaciones por barco hacia Europa podría presionar a largo plazo la disponibilidad o el precio de las moléculas que se envían por ducto hacia el sur de la frontera.
La cifra
6,258 millones de pies cúbicos diarios (MMpcd) es el promedio histórico que alcanzó México en importación de gas natural desde EE. UU. durante el primer trimestre del año.
Lo que sigue
El sector industrial y las cámaras empresariales mantendrán la presión sobre Petróleos Mexicanos (Pemex) y el Gobierno Federal para incentivar asociaciones público-privadas que detonen la extracción local de gas. Asimismo, este escenario vuelve apremiante la ejecución de los planes del CENAGAS para desarrollar infraestructura de almacenamiento subterráneo de gas natural que brinde un margen de maniobra ante posibles contingencias internacionales.











