La afirmación oficial se apoya en el aumento de ventas legales, pero omite que el robo y contrabando de combustibles siguen generando pérdidas multimillonarias y mantienen miles de eventos delictivos al año.
Claudia Sheinbaum sostuvo esta semana que el combate al huachicol elevó las ventas de Pemex y ayudó a “sanear” el mercado de combustibles. De acuerdo con el mensaje difundido por Milenio, la presidenta atribuyó ese resultado a que en gasolineras y flotillas ya no se vendería combustible ilegal en la misma proporción, además de adelantar que la Fiscalía General de la República presentará avances sobre el tema.
Sin embargo, esa lectura choca con los datos disponibles. Una revisión publicada por Energy News documenta que en 2025 se registraron 10,591 tomas clandestinas de hidrocarburos, equivalentes a una perforación cada 50 minutos, y añade que el mismo ducto de Tlahuelilpan fue perforado 843 veces desde 2019. La misma pieza señala además que durante 2025 se robaron 19,600 barriles diarios de combustible, 15.3% más que en 2024, pese a que el número de tomas bajó 10%, lo que sugiere una operación más eficiente o más difícil de detectar por parte de las redes criminales.
Ese punto es clave para la verificación. Si bien el gobierno puede argumentar que hay más ventas legales, eso no demuestra por sí mismo que el huachicol haya sido contenido de manera estructural, porque el delito puede mutar en vez de desaparecer. Un análisis de Energía a Debate refuerza esa idea al señalar que el huachicol en México evolucionó hacia modalidades como el contrabando de combustibles, el llamado huachicol fiscal y distintos esquemas de importación ilegal que evaden impuestos.
Las pérdidas estimadas también contradicen la narrativa de un mercado ya “saneado”. Según ese análisis, en 2025 Pemex habría perdido alrededor de 56 mil millones de pesos por robo de crudo y combustibles, mientras que el gobierno federal habría dejado de captar unos 67 mil millones de pesos; en conjunto, el impacto ascendería a cerca de 123 mil millones de pesos. El Economista reportó la misma magnitud para el huachicol fiscal, citando al Observatorio Ciudadano de Energía, que calculó para 2025 una pérdida aproximada de 123 mil millones de pesos por contrabando y evasión.
La conclusión es que la afirmación de Sheinbaum es, en el mejor de los casos, engañosa por omisión. El aumento de ventas legales de Pemex puede ser un indicio parcial de recuperación comercial, pero no prueba por sí solo que el huachicol esté controlado, menos aún cuando persisten miles de tomas clandestinas, crece el volumen robado y se consolidan modalidades más sofisticadas como el contrabando y la evasión fiscal.
Veredicto
El gobierno presenta más ventas legales como prueba de éxito, pero los datos muestran que el robo de combustibles no ha sido erradicado, sino transformado.
Hallazgos clave
- Sheinbaum vinculó el aumento de ventas de Pemex con el combate al huachicol.
- En 2025 se documentaron 10,591 tomas clandestinas de hidrocarburos.
- El mismo ducto de Tlahuelilpan fue perforado 843 veces desde 2019.
- El volumen robado subió a 19,600 barriles diarios en 2025, 15.3% más que en 2024.
- El impacto económico total del huachicol y contrabando fue estimado en unos 123 mil millones de pesos en 2025.











