Una nueva modalidad de “huachicol eléctrico” encendió las alertas en Puebla. Autoridades federales y estatales localizaron en Tlaola, en la Sierra Norte, una instalación clandestina equipada con cerca de 300 computadoras especializadas para minería de criptomonedas, infraestructura de media tensión y una conexión eléctrica de grandes dimensiones.
La principal línea de investigación es el robo masivo de electricidad, de acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Puebla.
Por qué importa: el caso va más allá de una operación ilegal de criptomonedas. Expone cómo instalaciones de alto consumo pueden conectarse irregularmente a infraestructura eléctrica y aumentar las pérdidas no técnicas que enfrenta la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
Una instalación que demandaba grandes cantidades de energía
El operativo fue realizado conjuntamente por la Fiscalía General de la República (FGR), la Secretaría de Marina y la SSP de Puebla.
Dentro del inmueble fueron encontrados cerca de 300 equipos de cómputo especializados en funcionamiento, además de un transformador eléctrico de pedestal, aproximadamente 80 terminales de media tensión y ocho antenas de internet satelital.
La infraestructura encontrada muestra una instalación diseñada para mantener cientos de equipos funcionando simultáneamente, una actividad que requiere suministro eléctrico constante y sistemas de conectividad.
El secretario de Seguridad Pública estatal, Francisco Sánchez González, explicó que la minería de criptomonedas demanda grandes cantidades de electricidad y genera ruido, una razón por la cual sus operadores buscarían ubicaciones remotas.
Cercanía con Nuevo Necaxa encendió las alertas
La ubicación es particularmente relevante. Tlaola se encuentra en la Sierra Norte de Puebla, próxima al histórico complejo hidroeléctrico de Nuevo Necaxa.
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Las autoridades señalaron que precisamente la cercanía con la presa llamó su atención durante las investigaciones.
La SSP investiga una acometida eléctrica irregular de grandes dimensiones y CFE participa en las averiguaciones para determinar el origen de la energía utilizada.
Hasta ahora no se ha hecho público cuánto consumía la instalación ni el valor económico de la electricidad presuntamente sustraída.
El problema multimillonario del robo de electricidad
El caso se inserta en un problema mucho mayor para CFE, ya que las llamadas pérdidas no técnicas incluyen electricidad que se genera y distribuye pero no se factura debido, entre otras causas, a conexiones clandestinas, alteración de medidores y robo de energía.
Entre enero y julio de 2024, CFE Distribución registró 6,346 GWh asociados a este tipo de pérdidas, con un valor comercial estimado en aproximadamente 13,800 millones de pesos. La granja de Tlaola representa una variante particularmente sofisticada: utilizar infraestructura eléctrica irregular para alimentar equipos dedicados a producir activos digitales.
Hay una diferencia importante. La minería de criptomonedas no está prohibida en México. El posible delito investigado es la sustracción ilegal de electricidad utilizada para realizarla.
Pero las autoridades abrieron además una segunda línea de investigación: determinar si los activos virtuales generados pudieron utilizarse para dar apariencia de legalidad a recursos procedentes de actividades ilícitas.
Hasta el momento, esa posibilidad permanece bajo investigación y no implica que se haya acreditado lavado de dinero.
Podría no ser un caso aislado
Tlaola tampoco sería el primer episodio detectado en la región. Las autoridades estatales informaron que durante 2025 tuvieron conocimiento de otras instalaciones dedicadas a esta actividad y realizaron operativos en la zona de Necaxa.
Ahora buscan posibles instalaciones similares en municipios cercanos.
La geografía de la Sierra Norte, la disponibilidad de infraestructura eléctrica y la posibilidad de operar lejos de grandes centros urbanos convierten la región en un nuevo foco de vigilancia.
El dato clave: detrás de los 300 equipos de criptomonedas aparece un problema mucho más tradicional para el sistema eléctrico mexicano.
📌 Ficha del caso
- Lugar: Tlaola, Sierra Norte de Puebla.
- Investigación principal: presunto robo de electricidad.
- Equipos asegurados: cerca de 300 GPU especializadas.
- Estatus de los equipos: estaban en funcionamiento.
- Infraestructura: un transformador eléctrico de pedestal.
- Media tensión: aproximadamente 80 terminales.
- Conectividad: ocho antenas de internet satelital.
- Zona estratégica: cercanías del complejo hidroeléctrico de Nuevo Necaxa.
- Autoridades: SSP Puebla, FGR y Secretaría de Marina.
- Participación de CFE: colabora en la investigación eléctrica.
- Segunda investigación: posible utilización de activos virtuales para ocultar recursos ilícitos.
- Pérdidas no técnicas de referencia: 6,346 GWh entre enero y julio de 2024.
- Valor comercial estimado: 13,800 millones de pesos.
- Lo que falta conocer: consumo exacto de la granja y monto de la electricidad presuntamente robada.
- Siguiente paso: autoridades investigan posibles instalaciones similares en la región.










