México está absorbiendo más gas natural de Estados Unidos en un momento decisivo para la integración energética de Norteamérica. El incremento de flujos por gasoducto coincide con el inicio de operaciones de Energía Costa Azul LNG (ECA LNG), en Ensenada, Baja California, una terminal que agrega una nueva fuente de demanda para el gas estadounidense: no para el consumo interno mexicano, sino para licuarlo y enviarlo a mercados internacionales.
La dinámica tiene una relevancia particular para Texas y la Cuenca Pérmica. Los productores de la región enfrentan un mercado presionado por el exceso de oferta, restricciones de transporte y fuertes descuentos en el hub de Waha. En los últimos meses, el precio de Waha registró una volatilidad extrema e incluso descendió a niveles negativos hacia mayo y junio de 2026, mientras que Agua Dulce mantuvo cotizaciones superiores y más estables. La diferencia entre ambos puntos evidencia el costo de no tener suficiente capacidad para mover gas desde el oeste de Texas a centros de consumo o exportación.
La gráfica de NGI y Entropic Analytics muestra que las exportaciones estadounidenses por ducto hacia México se han mantenido en niveles altos durante el verano. El promedio de agosto, calculado hasta el 13 de ese mes, se ubicaba alrededor de 7.6 a 7.7 mil millones de pies cúbicos diarios, después de haber alcanzado picos cercanos a 8.5 Bcf/d al inicio de 2026. La serie confirma que México continúa siendo una salida estructural para el gas estadounidense, especialmente para la producción de Texas.
La dependencia del gas natural importado de Texas
El riesgo estructural para la industria mexicana. 20–22 de octubre de 2026
Ver esta sesión →El cambio es que ECA LNG incorpora una capa adicional a esa relación. La primera fase de la terminal, ubicada al norte de Ensenada, tiene capacidad nominal cercana a 0.4 Bcf/d de gas natural y comenzó a exportar GNL en julio de 2026. El Departamento de Energía de Estados Unidos registra que ECA presentó su notificación de primera exportación el 13 de julio.
La instalación recibe gas procedente de Estados Unidos a través de la infraestructura transfronteriza existente, lo procesa en un tren de licuefacción y lo despacha como gas natural licuado por la costa del Pacífico mexicano. Así, una parte del gas que cruza hacia Baja California deja de estar destinada exclusivamente a centrales eléctricas, industrias o ciudades mexicanas; también alimenta una plataforma de exportación hacia Asia y otros mercados de la cuenca del Pacífico.
El proyecto da a México una posición distinta en la cadena regional. Aunque el país sigue dependiendo ampliamente de las importaciones de gas por ducto desde Estados Unidos, ECA permite capturar actividad industrial y logística asociada a la licuefacción, almacenamiento y exportación. Para Texas, representa una válvula adicional de salida frente a un mercado donde la capacidad de evacuación se ha vuelto determinante para el precio recibido por los productores.
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Sin embargo, atribuir todo el aumento de las importaciones mexicanas a ECA sería una simplificación. México incrementa sus compras de gas estadounidense durante el verano también por la mayor demanda eléctrica, las altas temperaturas, la generación termoeléctrica y el consumo industrial. La propia EIA identifica un aumento de las exportaciones a México vinculado tanto al arranque de ECA como a una mayor quema de gas para generación en Estados Unidos y México.
La presión sobre el almacenamiento texano contrasta con un panorama nacional estadounidense de abundancia. La EIA estima que los inventarios de gas de Estados Unidos pueden llegar a 3,985 Bcf en octubre de 2026, el mayor nivel para el inicio de la temporada invernal desde 2016. La explicación está en una producción récord y una demanda menor de gas para plantas de GNL estadounidenses que han reducido actividad por mantenimiento, incluido Freeport LNG.
Ese contraste ilustra el nuevo mapa del gas en Norteamérica: Estados Unidos puede acumular inventarios a escala nacional mientras Texas experimenta tensiones locales por capacidad, diferenciales de precio y salidas de exportación. ECA LNG no resolverá por sí sola el exceso del Pérmico, pero sí puede dar mayor profundidad a la demanda de gas estadounidense que cruza a México.
El éxito de esa apuesta dependerá de que la terminal estabilice su operación comercial. Si alcanza una utilización consistente, ECA convertirá a Baja California en un eslabón relevante entre el gas texano y los mercados asiáticos. Si enfrenta nuevos retrasos técnicos, la nueva demanda transfronteriza seguirá siendo más limitada y volátil de lo que hoy sugieren las expectativas del mercado.
📌 Ficha del caso
- Tema: aumento de exportaciones de gas natural de Estados Unidos hacia México.
- Flujos a México: alrededor de 7.6-7.7 Bcf/d en agosto de 2026, con información disponible al 13 de agosto.
- Pico observado en la gráfica: cerca de 8.5 Bcf/d a inicios de 2026.
- Proyecto detonador: ECA LNG Phase 1, de Sempra Infrastructure, en Ensenada, Baja California.
- Primera exportación de ECA: julio de 2026; notificación presentada el 13 de julio.
- Capacidad nominal de ECA Phase 1: aproximadamente 0.4 Bcf/d.
- Rol de ECA: recibe gas estadounidense, lo licúa y lo exporta desde la costa mexicana del Pacífico.
- Hub bajo presión: Waha, en el oeste de Texas, con precios muy volátiles y niveles negativos hacia mayo-junio de 2026.
- Inventarios nacionales de EU proyectados: 3,985 Bcf en octubre de 2026, el mayor nivel para el inicio del invierno desde 2016.
- Lectura clave: México se consolida como mercado de consumo y como plataforma de tránsito del gas estadounidense hacia Asia.











