Con una inversión superior a $2,000 millones de dólares y el objetivo de duplicar el suministro de gas natural actual de 250 a 567 millones de pies cúbicos diarios, Energía Mayakan celebró el arranque comercial de su Fase II, la cual conlleva 200 kilómetros de nueva infraestructura para alimentar las centrales de generación eléctrica Mérida IV y Valladolid IV de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
El proyecto busca resolver el cuello de botella histórico del sureste: la falta de gas firme que obligaba a las plantas generadoras a quemar diésel y combustóleo, encareciendo los costos de generación y limitando el desarrollo industrial de la región.
La dependencia del gas natural importado de Texas
El riesgo estructural para la industria mexicana. 20–22 de octubre de 2026
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- Volumen: La ampliación completa llevará la capacidad de transporte de representa un incremento de 126.8%.
- Longitud del trazo: El proyecto contempla más de 700 km de ducto, tres nuevas Estaciones de Compresión y tres Estaciones de Medición, siguiendo la ruta actual del sistema a través de Campeche, Chiapas, Tabasco y Yucatán; la distancia equivale a recorrer 6,660 veces la cancha del Estadio Azteca de portería a portería.
- Emisiones evitadas: El desplazamiento de combustibles pesados evitará 4.6 millones de toneladas de CO₂ al año —el impacto equivalente a retirar de circulación a un millón de automóviles compactos— y reducirá 40% las emisiones de metano en la operación.
Alianza pública y privada
La presentación de avances en Mérida reunió a directivos del sector y autoridades federales y estatales. Clarice Romariz, Directora General de Energía Mayakan, y Brice Clemente, Director General de ENGIE México, destacaron la coordinación técnica con el Gobierno de México, CFEnergía y los gobernadores Joaquín Díaz Mena (Yucatán) y Layda Sansores (Campeche).
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La construcción ha movilizado a más de 4,000 trabajadores en 30 frentes simultáneos y contempla obras comunitarias e hidráulicas en más de 200 comunidades rurales aledañas al trazo. Con la Fase II en marcha, el sistema eléctrico regional gana confiabilidad operativa de cara a la demanda energética del verano y a la llegada de nuevas industrias al sureste.











