El prolongado cierre del estrecho de Ormuz estrangula el suministro global, amenazando con elevar el precio del gas en Europa hasta los 90 €/MWh.
El bloqueo del estrecho de Ormuz ha cumplido doce semanas alterando de forma severa las rutas de tránsito del gas natural licuado (GNL). Esta interrupción logística ha obligado a Europa a iniciar su temporada de recarga estival con inventarios críticamente bajos, promediando apenas un 35% de almacenamiento. La parálisis rompió el arbitraje tradicional del mercado, provocando que los contratos de verano coticen a precios más elevados que los de invierno.
Ante la falta de cargamentos provenientes de Oriente Medio y los daños en la infraestructura de Qatar, los compradores europeos y asiáticos compiten en el mercado spot por el volumen disponible. La parálisis de los flujos obliga al continente europeo a depender de manera casi exclusiva de las exportaciones norteamericanas. Para mitigar el déficit, los flujos de GNL estadounidense hacia la Unión Europea se han incrementado masivamente durante este periodo.
La coyuntura energética global valida y refuerza las tesis de inversión orientadas a activos de infraestructura y suministro en Norteamérica. La asimetría entre la oferta restringida y la demanda urgente sostiene la presión al alza en los centros de cotización internacionales. La resiliencia del sistema europeo dependerá por completo de la capacidad de recepción de combustibles fósiles de fuentes alternativas a las zonas en conflicto.
Por qué es importante
El desbalance en el precio del gas incrementa el riesgo de una nueva crisis inflacionaria industrial y residencial en la Unión Europea. La ruptura de los mecanismos de almacenamiento estacional eleva los costos operativos de las corporaciones energéticas, las cuales se ven obligadas a adquirir combustible en el mercado spot a precios récord para garantizar el suministro básico del próximo invierno.
Quiénes están implicados
- Equinor: Petrolera estatal noruega que emitió las alertas de proyecciones de precios.
- Agencias e Institutos: El Instituto Americano del Petróleo (API) y el Instituto de Economía Energética y Análisis Financiero (IEEFA).
- Proveedores: QatarEnergy (afectada en Ras Laffan) y las corporaciones exportadoras de GNL de Estados Unidos.
El panorama general
La vulnerabilidad de Europa se agudizó tras el colapso del suministro ruso por gasoducto, el cual cayó de 165 a 20 bcm entre 2019 y 2025. Aunque el GNL estadounidense absorbió la mitad de ese vacío multiplicándose por 16, el cierre de Ormuz el 28 de febrero cortó el suministro de respaldo restante justo cuando países como Países Bajos, Alemania y Francia registran inventarios invernales en mínimos históricos.
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Impacto
La crisis consolida la posición de dominio de las empresas energéticas norteamericanas, transformando la dinámica comercial transatlántica de largo plazo. Para el sector industrial europeo, el impacto se traduce en márgenes de ganancia erosionados, mientras que las firmas de inversión con posiciones en activos de GNL fuera de Oriente Medio registran variaciones positivas en sus carteras.
La cifra
20 mil millones de pies cúbicos diarios (bcf/d) alcanzaron las exportaciones de GNL de Estados Unidos, marcando un récord histórico de suministro global.
Lo que sigue
En los próximos meses, los analistas monitorearán si el estrecho de Ormuz permanece cerrado por más de un trimestre, lo que activaría el escenario de precios máximos de Equinor. Asimismo, las investigaciones de mercado evaluarán el ritmo de reparación en la terminal catarí de Ras Laffan y la capacidad de las plantas de regasificación europeas para procesar los flujos récord.











