La refinería “Antonio Dovalí Jaime” en Salina Cruz, Oaxaca, registró un nuevo incidente operativo. Una falla técnica en la planta catalítica 2 obligó a activar sistemas de seguridad y quemadores de piso durante tres horas, provocando el despliegue de grandes columnas de humo negro sobre diversas colonias del puerto.
¿Por qué importa? El incidente reaviva el malestar social en el Istmo de Tehuantepec, donde la población ha vivido un 2026 marcado por la inseguridad industrial. Este evento se suma a una racha de incendios y explosiones en el mismo complejo que, en meses pasados, han dejado un saldo trágico de fallecidos y heridos, además de daños ambientales recurrentes por derrames de combustóleo.
Lo que sucedió:
- La falla: Según reportes técnicos y testimonios, un problema en la planta catalítica —encargada de producir gasolinas y diésel— obligó a enviar el producto en proceso a los quemadores para evitar una sobrepresión o riesgos mayores.
- El alcance: El humo y las llamas fueron visibles desde colonias como Juquilita, La Ventosa y Boca del Río. Habitantes denuncian que, aunque la empresa califica el hecho como un “paro seguro”, la exposición a aire contaminado es una constante que afecta su salud.
- La postura oficial: Pemex aseguró que se trató de un procedimiento de protección industrial ante condiciones operativas internas y afirmó que la refinería retomó sus operaciones con normalidad, descartando riesgos para la población.
Un contexto de crisis:
Este incidente ocurre en un clima de alta tensión para la petrolera en Oaxaca. Tan solo en lo que va de junio, la empresa ha enfrentado múltiples acusaciones ante la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) por al menos cinco eventos contaminantes, incluyendo fugas de combustóleo que han alcanzado calles y patios de viviendas en colonias como Aviación.
El historial negro de 2026:
La confianza en la gestión de la refinería está bajo mínimos. La “Antonio Dovalí Jaime” ha protagonizado una serie de emergencias alarmantes durante el presente año:
- Mayo trágico: Explosiones e incendios en mayo dejaron trabajadores fallecidos y varios lesionados, convirtiendo a la refinería en el centro de atención nacional por la falta de medidas preventivas eficaces.
- Frecuencia preocupante: Expertos señalan que la acumulación de incidentes —incendios en torres de enfriamiento, fallas en plantas de alquilación y rupturas de ductos— sugiere un desgaste crítico en la infraestructura que Pemex no ha logrado corregir, pese a las promesas de transparencia y seguridad.
Lo que sigue: Mientras Pemex insiste en que las instalaciones operan bajo protocolos seguros, la población de Salina Cruz exige una auditoría externa real. El aire tóxico y el temor de los vecinos contrastan con los comunicados de “operación normal” de la paraestatal.











