El encarecimiento de la energía actúa como un impuesto silencioso que drena la competitividad económica de América Latina. Aunque los precios internacionales del crudo den señales de tregua, la rigidez a la baja en los combustibles locales perpetúa los altos costos de transporte y producción, amenazando con trasladarse al resto de los bienes de consumo y presionar la política monetaria regional.
El panorama general
La Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (Olacde) reportó que la inflación energética en la región continuó acelerándose de forma alarmante debido a las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y el bloqueo logístico en el estrecho de Ormuz. El informe revela que las presiones sobre los precios internos persisten con fuerza en los países latinoamericanos, desalineándose del comportamiento más estable que muestra la inflación general.
Los datos clave
- Escalada acelerada: La inflación energética interanual de América Latina pasó de 2.12% en marzo a 4.52% en abril, disparándose hasta el 6.41% en mayo de 2026. Esta última cifra triplica el registro reportado apenas dos meses atrás.
- Brecha con la inflación general: El componente energético superó con creces a la inflación general de la región, la cual cerró en 4.13% en mayo. El índice general amortigua mejor estos impactos al incluir una amplia variedad de bienes y servicios, mientras que la energía refleja el choque internacional de forma directa.
- Gasolina y diésel al alza: Los combustibles muestran una marcada rigidez a la baja. El precio promedio de la gasolina en la región permanece un 16% por encima de su nivel de referencia, mientras que el diésel registra una diferencia del 13% al alza, pese a ligeras correcciones recientes.
- Presión en la cadena: La crisis internacional mantiene bajo estrés financiero los costos de importación, refinación, transporte y comercialización en la región, impidiendo que los precios al consumidor final bajen a niveles previos al conflicto.
- Amortiguadores nacionales: Olacde precisó que el impacto en los surtidores no ha sido inmediato ni uniforme debido al uso de inventarios comprados a costos anteriores, aplicación de subsidios, impuestos y mecanismos locales de estabilización.
Lo que sigue
El mercado regional vigilará la efectividad de los fondos de estabilización y subsidios estatales frente a la prolongación del conflicto internacional. Si la rigidez en los precios de la gasolina y el diésel se mantiene durante el próximo trimestre, los analistas prevén un riesgo inminente de contaminación inflacionaria hacia el sector de alimentos y mercancías básicas.
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