El gobierno federal ha tomado el control político de la crisis ambiental y de salud que golpea al sur de Veracruz. Durante la conferencia mañanera de este martes 30 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instruyó de forma categórica a Petróleos Mexicanos (Pemex) a emitir un informe técnico detallado e inmediato sobre la situación real del pozo exploratorio Krem-1, ubicado en la zona rural del municipio de Las Choapas.
¿Por qué importa? Aunque el pasado 12 de junio Pemex emitió un comunicado asegurando que las obras de infraestructura crítica habían concluido y que las emisiones de gases contaminantes estaban bajo “los límites permisibles”, los datos en territorio contradicen la versión oficial. La intervención directa de la mandataria responde a una creciente presión social: los ejidatarios y comunidades aledañas denuncian que el pozo acumula más de 100 días activo e incendiado (luego de las explosiones iniciales registradas en marzo), lo que ya se tradujo en casos documentados de intoxicación humana, contaminación severa de mantos acuíferos y la pérdida total de economías locales.
Radiografía del ecocidio y crisis sanitaria en Las Choapas
La brecha entre la narrativa corporativa de Pemex y la realidad de los ejidos (como Constitución y Río Playas) ha escalado a niveles alarmantes:
- Afectaciones físicas agudas: Los pobladores reportan dolores de cabeza crónicos, náuseas, afectaciones en vías respiratorias y síntomas de intoxicación por la inhalación prolongada de hidrocarburos y lluvia ácida.
- Contaminación del agua: Pequeños arroyos y escurrimientos que abastecían a la población para consumo doméstico y riego agrícola muestran natas viscosas de aceite. Hoy en día, las familias se ven obligadas a comprar agua embotellada para sobrevivir.
- Colapso agropecuario: Productores locales denuncian que cultivos de limón, piña, papaya y naranja se pudren desde la floración debido a la toxicidad del ambiente. Asimismo, ganaderos de la región reportan una ola inusual de abortos en ganado vacuno atribuida al consumo de pasto y agua contaminada.
La orden presidencial: Salud y transparencia técnica
Ante la gravedad del panorama expuesto por los corresponsales en la mañanera, Sheinbaum Pardo dividió la estrategia de contención en dos frentes obligatorios:
- Garantía de información: Exigió a la directiva de Pemex, encabezada por Juan Carlos Carpio Fragoso, liberar el estatus de las maniobras de extinción este mismo martes. “Sí ha avanzado mucho y atender a la población, tiene sus complicaciones técnicas… pero que pueda salir un comunicado hoy mismo”.
- Cercos epidemiológicos: De cara al gabinete presente, la titular del Ejecutivo instruyó a la Secretaría de Salud federal a coordinar brigadas de emergencia junto a la Secretaría de Salud del Estado de Veracruz. El objetivo es ingresar de inmediato a las comunidades rurales para diagnosticar clínicamente a los habitantes afectados, evaluar el impacto a largo plazo de los gases y contrarrestar el miedo de la población tras el fallecimiento de un trabajador en la zona meses atrás.
Lo que sigue:
La petrolera del Estado se encuentra bajo la obligación de aclarar qué metodologías de contención fallaron, considerando que a principios de junio prometieron apagar el incendio en un plazo de dos semanas. Paralelamente, el ayuntamiento de Las Choapas mantiene mesas de negociación donde Pemex prometió liberar indemnizaciones a los agricultores afectados, así como financiar la construcción de cinco centros de salud permanentes y la pavimentación de la ruta Río Playas–Remolino para compensar los daños colaterales del siniestro.
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