México se prepara para ampliar el universo de empresas obligadas a medir, reportar y gestionar su consumo energético. La Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, Conuee, perfila una reducción del umbral de combustibles para clasificar a una instalación como Usuario con Patrón de Alto Consumo de Energía, conocido como UPAC.
El cambio propuesto bajaría el límite anual de 100,000 a 70,000 barriles de petróleo crudo equivalente en consumo de combustibles. En otras palabras: instalaciones que antes estaban fuera del régimen de alto consumo podrían quedar sujetas a nuevas obligaciones a partir de 2027.
Por qué importa
El debate no es sólo regulatorio. Para una empresa industrial, ser clasificada como UPAC significa que la energía deja de ser una factura que se revisa al cierre de mes y se convierte en un proceso formal de gestión, medición y rendición de cuentas.
Actualmente, una persona física o moral con instalaciones que superen 45 GWh de consumo eléctrico anual o 100,000 barriles equivalentes de petróleo en combustibles —sin contar combustibles para transporte— puede ser considerada UPAC.
La nueva disposición mantiene el criterio eléctrico de 45 GWh anuales, pero reduciría el umbral de combustibles a 70,000 barriles equivalentes. Esto incorpora potencialmente a más compañías con operaciones térmicas intensivas, como cemento, vidrio, cerámica, alimentos, papel, química, fundición, minería, hospitales, hoteles de gran escala y plantas con uso relevante de combustibles.onexpo+1
El cambio de fondo
La propuesta no se limita a bajar un número. De acuerdo con los anuncios de Conuee, las nuevas Disposiciones Administrativas de Carácter General, o DACG, exigirían a los UPAC:
- Inscribir sus instalaciones en el registro correspondiente.
- Georreferenciar cada instalación.
- Implementar Sistemas de Gestión de la Energía con elementos mínimos basados en ISO 50001.
- Reportar información de consumo por tipo de energético.
- Vincular uso energético con producción, actividad o servicios generados.
- Informar medidas de eficiencia energética y descarbonización.
- Mostrar resultados energéticos y económicos de las medidas aplicadas.
- Presentar datos de consumo y producción con periodicidad mensual.
Eso cambia la conversación dentro de la empresa. Finanzas, mantenimiento, producción, compras, sostenibilidad y dirección general tendrán que trabajar con una misma base de datos. No bastará con conocer el consumo total: será necesario explicar qué parte se usa para producir, dónde están las pérdidas, qué mejoras se implementaron y cuál fue su retorno económico.
Qué cambia para empresarios
La obligación puede percibirse como una carga administrativa, pero también puede generar una ventaja competitiva. Una empresa que mida su energía por proceso puede detectar ineficiencias que permanecen ocultas en la factura general: aire comprimido con fugas, hornos con bajo desempeño, vapor perdido, equipos sobredimensionados, picos de demanda, mala calidad eléctrica o procesos que consumen más energía por unidad producida que sus competidores.
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La diferencia estará en el momento de preparación. Las empresas que esperen la publicación final de las DACG para iniciar un diagnóstico llegarán con poco margen. Las que empiecen ahora podrán construir una línea base, instalar medición por áreas, definir responsables y priorizar proyectos con retorno verificable.
Lo que deben hacer ahora
El primer paso es calcular consumo energético anual de cada instalación, no sólo de la empresa completa. El criterio UPAC se aplica a instalaciones, por lo que una compañía con varias plantas debe revisar cada sitio.
El segundo paso es convertir todos los combustibles a una unidad comparable de barriles equivalentes de petróleo. Conuee considera combustibles sólidos, líquidos y gaseosos, además de biocombustibles, biomasa y residuos sólidos, utilizando factores de equivalencia oficiales.
El tercer paso es revisar si la organización cuenta con datos mensuales confiables de electricidad, gas natural, gas LP, diésel, combustóleo, carbón, vapor y otros energéticos relevantes. Sin medición, no habrá gestión. Sin línea base, no será posible demostrar ahorro.
El cuarto paso es definir una estructura de gobernanza energética. La norma ISO 50001 no exige únicamente tecnología; requiere política, responsabilidades, objetivos, seguimiento, revisión directiva y mejora continua. Un sistema de gestión energético no debe ser propiedad exclusiva del área de sostenibilidad o mantenimiento. Debe llegar a decisiones de producción, inversión y compras.
La fecha clave
Conuee debe publicar las nuevas DACG antes de que concluya septiembre de 2026, conforme a los plazos del Reglamento de la Ley de Planeación y Transición Energética. La aplicación del nuevo umbral se proyecta para 2027, y la siguiente ventana anual de reporte y registro se contempla del 1 de marzo al 30 de junio de 2027.
La obligación está por definirse en detalle, pero la dirección es clara: México quiere que sus grandes consumidores conozcan, gestionen y reduzcan su intensidad energética. Para las empresas, el mejor momento para prepararse no será cuando llegue el requerimiento. Es ahora.
📌 Ficha del caso
- Régimen: Usuarios con Patrón de Alto Consumo de Energía, UPAC.
- Autoridad: Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía, Conuee.
- Criterio eléctrico vigente y proyectado: Consumo anual superior a 45 GWh por instalación.
- Criterio de combustibles vigente: Más de 100,000 barriles equivalentes de petróleo crudo al año, excluyendo transporte.
- Cambio propuesto para 2027: Reducción a más de 70,000 barriles equivalentes de petróleo al año.
- Nuevas obligaciones previstas: Registro, georreferenciación, Sistema de Gestión de la Energía con elementos de ISO 50001, reportes mensuales de consumo y producción, medidas de eficiencia y resultados económicos.
- Fecha esperada de publicación de DACG: A más tardar en septiembre de 2026.
- Ventana de registro proyectada: 1 de marzo al 30 de junio de 2027.
- Acción inmediata: Medir consumos por instalación, convertir combustibles a BEP, crear línea base mensual y asignar responsables de gestión energética.








