Pemex exportó apenas 275,737 barriles diarios de crudo en agosto, una caída de 45% frente al mismo mes de 2025 y de 39% respecto a julio. El descenso llevó los envíos externos de la petrolera a uno de sus niveles más bajos y evidencia el costo de su estrategia: enviar menos petróleo al exterior para procesar más barriles dentro del país.
La reducción ocurrió mientras Pemex aumentó la producción de gasolinas y diésel, apoyada por un mayor uso de las refinerías nacionales y el avance operativo de Olmeca. Sin embargo, la estrategia enfrenta una limitación estructural: la producción de crudo y condensados también disminuyó a 1.64 millones de barriles diarios durante agosto.
El desplome exportador
Las exportaciones de agosto quedaron muy lejos de los niveles que Pemex registraba un año antes. Con 275,737 barriles diarios, la compañía envió al exterior alrededor de 225,000 barriles diarios menos que en agosto de 2025 y cerca de 176,000 barriles diarios menos que en julio de 2026.
La cifra es relevante porque el crudo exportado representa una fuente de divisas e ingresos para Pemex y el sector público. Reducir exportaciones puede ser coherente con el objetivo de sustituir ventas de materia prima por producción nacional de combustibles, pero también disminuye el volumen disponible para generar ingresos internacionales en un contexto de mayor presión financiera para la empresa.
El movimiento se explica, en parte, por la prioridad que el Gobierno federal ha dado a la refinación local. La política energética busca que una mayor proporción del crudo mexicano sea procesada en el país para producir gasolina, diésel y otros petrolíferos destinados al mercado interno.
Más refinación, menos compras
El Sistema Nacional de Refinación procesó 1.208 millones de barriles diarios en agosto, 15% más que un año antes. Frente a julio, el volumen fue 0.7% menor, pero se mantuvo en niveles altos para la red de seis refinerías locales de Pemex.
La refinería Olmeca fue el principal motor mensual. Procesó 252,471 barriles diarios, un incremento de 10% frente a julio y de 94% anual. Ese nivel equivale a aproximadamente 74% de su capacidad nominal de 340,000 barriles diarios.
La mayor carga de proceso se reflejó en los productos:
Análisis y reportes que no vas a leer en el sitio
Únete al canal de WhatsApp de energynews.mx
| Indicador | Agosto de 2026 | Cambio mensual |
|---|---|---|
| Exportaciones de crudo | 275,737 b/d | -39% |
| Proceso de refinerías | 1.208 millones de b/d | -0.7% |
| Producción de gasolinas | 439,346 b/d | +5% |
| Producción de diésel | 316,279 b/d | +9% |
| Producción de combustóleo | 174,416 b/d | -30% |
| Importaciones de gasolinas | 291,787 b/d | -24% |
| Importaciones de diésel | 72,289 b/d | -26% |
La combinación de más gasolina y diésel nacionales con menos importaciones es el argumento más favorable para la estrategia de refinación. La producción conjunta de ambos combustibles alcanzó 755,625 barriles diarios en agosto.
La restricción del crudo
El problema es que Pemex no está redistribuyendo una plataforma petrolera en expansión. La producción de crudo y condensados se ubicó en 1.64 millones de barriles diarios en agosto: 2.2% menos que en julio y 0.43% por debajo de agosto de 2025.
En específico, la producción de crudo cayó a 1.336 millones de barriles diarios, su menor nivel mensual desde noviembre de 1978, mientras los condensados llegaron a 300,838 barriles diarios.
Esto significa que Pemex enfrenta una ecuación cada vez más estrecha: si la producción disminuye, cada barril destinado a refinación nacional deja menos volumen disponible para exportar. En agosto, la combinación de menor bombeo y mayor procesamiento interno aceleró el recorte de envíos al extranjero.
La caída ocurre, además, en un momento de precios internacionales elevados por la guerra en Medio Oriente. En circunstancias normales, un entorno de precios altos favorecería los ingresos de un exportador. Pero Pemex llega con menos barriles para vender fuera de México.
La apuesta de los contratos mixtos
La petrolera apuesta a los contratos de desarrollo mixto para revertir gradualmente la caída productiva. De los 21 esquemas planeados, Pemex ha consolidado 10. El potencial estimado de esos acuerdos es cercano a 39,500 barriles diarios de hidrocarburos líquidos y 102.6 millones de pies cúbicos diarios de gas hacia diciembre de 2026.
La cifra, sin embargo, es una proyección al cierre del año, no producción ya acreditada. Frente a una plataforma de 1.64 millones de barriles diarios de crudo y condensados, la contribución esperada representa un alivio limitado en el corto plazo.
El plan de largo plazo plantea que los 21 contratos podrían aportar hasta 450,000 barriles diarios de aceite en su punto máximo hacia 2033. Pero el ritmo de adjudicación y el interés de grandes operadores serán decisivos para saber si ese potencial se materializa.
El dilema de Pemex
La reducción de importaciones de gasolina y diésel muestra avances operativos en la estrategia de refinación. Pero la caída histórica de exportaciones expone el costo de depender de una plataforma de crudo que no logra crecer.
Pemex está refinando más y exportando menos. La pregunta es si podrá sostener ambas metas: cubrir una mayor parte de la demanda nacional de combustibles sin comprometer los ingresos que todavía obtiene de vender petróleo al exterior.
📌 Ficha del caso
- Empresa: Petróleos Mexicanos
- Periodo: Agosto de 2026
- Exportaciones de crudo: 275,737 barriles diarios
- Variación anual de exportaciones: -45%
- Variación mensual de exportaciones: -39%
- Proceso en refinerías locales: 1.208 millones de barriles diarios
- Variación anual del proceso: +15%
- Proceso de Olmeca: 252,471 barriles diarios
- Capacidad nominal de Olmeca: 340,000 barriles diarios
- Producción de gasolinas: 439,346 barriles diarios
- Producción de diésel: 316,279 barriles diarios
- Importaciones de gasolinas: 291,787 barriles diarios
- Importaciones de diésel: 72,289 barriles diarios
- Producción de crudo y condensados: 1.64 millones de barriles diarios
- Estatus de contratos mixtos: 10 de 21 consolidados











