La refinería insignia de Dos Bocas, Tabasco, registró una severa contracción en sus niveles de actividad durante el mes de abril. El complejo procesó apenas 147 mil barriles diarios de refinados, lo que representa su volumen más bajo en los últimos ocho meses. Analistas sectoriales atribuyen este estancamiento productivo a una secuencia de incidentes operativos que incluyen incendios, derrames y fugas de gas documentados desde inicios de año.
Este freno en el Sistema Nacional de Refinación impacta de forma directa la política de autosuficiencia energética del gobierno federal. Ante la incapacidad de la planta para alcanzar su meta de diseño de 340 mil barriles por día, Petróleos Mexicanos (Pemex) se vio obligado a incrementar sustancialmente la compra de carburantes en el extranjero. Las importaciones de gasolinas y diésel alcanzaron su nivel más alto desde diciembre pasado para cubrir el déficit de la oferta interna.
La problemática regulatoria y operativa no se limitó a Tabasco; la refinería de Salamanca también reportó un desplome del 60% en su procesamiento mensual debido a fallas técnicas asociadas al suministro de materia prima. Esta coyuntura presiona la estrategia de sustituir la exportación de crudo por refinación doméstica, especialmente en un momento donde la Mezcla Mexicana de Exportación cotiza con ganancias extraordinarias en los mercados internacionales.
Por qué es importante
El rezago en la producción de combustibles compromete la rentabilidad de las inversiones públicas destinadas a la soberanía energética. Al prolongarse la dependencia de importaciones, Pemex pierde la oportunidad de capitalizar los altos precios internacionales del petróleo crudo, elevando el costo de oportunidad logístico y financiero para la empresa estatal.
Quiénes están implicados
- Pemex: Corporación del Estado encargada de operar las siete refinerías del país.
- Refinería Olmeca (Dos Bocas) y Salamanca: Los centros de refinación que presentaron los mayores paros técnicos y contracciones en abril.
El panorama general
La refinería de Dos Bocas fue inaugurada en julio de 2022 e inició su fase de refinación en junio de 2024. El plan soberano buscaba procesar el crudo internamente, apoyado por la modernización de las seis plantas existentes y la construcción de dos coquizadoras en Tula y Salina Cruz; sin embargo, estas últimas arrastran sobrecostos y retrasos superiores a un año.
Impacto
La baja utilización de las plantas eleva el volumen de importaciones de combustibles automotrices, afectando la balanza comercial energética. Además, la persistencia de incidentes industriales en las instalaciones enciende las alertas de las agencias de seguridad debido al riesgo operativo y al impacto financiero de mantener paros no programados en los complejos de refinación.
La cifra
351 mil barriles diarios de gasolinas y diésel importó Pemex durante abril para garantizar el abasto nacional ante las fallas operativas internas.
Lo que sigue
En los próximos meses, los comités técnicos de Pemex deberán presentar los dictámenes sobre las causas de los incendios y derrames que limitan la carga de crudo. Asimismo, el mercado vigilará si la Mezcla Mexicana mantiene su inusual prima de precio sobre el crudo estadounidense (WTI), lo que incrementaría los incentivos financieros para exportar petróleo en lugar de refinarlo.
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