Los balances operativos de Petróleos Mexicanos (Pemex) enfrentan un severo cuestionamiento sobre la transparencia y consistencia de sus registros de producción de hidrocarburos líquidos. De acuerdo con el Balance Nacional de Crudo correspondiente a julio de 2026 y auditorías independientes elaboradas por los consultores Gustavo Sánchez Lugo, de Energy2100, y Francisco Barnés de Castro, de Cifra2 Consultores, se han detectado graves inconsistencias estadísticas: durante los primeros cinco meses de 2026, alrededor de 138 mil barriles diarios de crudo y condensados desaparecieron de los reportes, al no verse reflejados en los balances oficiales de refinación, exportación o almacenamiento.
La aritmética del faltante expone una brecha alarmante en la Base de Datos Institucional de la empresa:
- Producción Promedio: Entre enero y mayo de 2026, Pemex reportó una extracción promedio de 1 millón 653 mil barriles diarios.
- Destino Documentado: De ese volumen, 1 millón 85 mil barriles fueron enviados a las plantas del Sistema Nacional de Refinación (SNR) y 430 mil barriles se destinaron a los mercados de exportación.
- El Boquete Estadístico: Al restar el consumo interno y las ventas al extranjero, queda una diferencia huérfana de 137 mil 900 barriles diarios.
En el acumulado de los primeros cinco meses del año, este desfase equivale a 20.8 millones de barriles de crudo, es decir, el 8.34% de toda la producción declarada por la empresa del Estado. En términos prácticos, Pemex no puede comprobar el destino final de uno de cada 12 barriles que afirma extraer del subsuelo mexicano.
Lejos de ser un problema coyuntural de la actual administración, las discrepancias en el balance nacional de crudo representan una fuga estadística estructural que se arrastra desde hace más de tres décadas. El estudio de Energy2100 indica que este fenómeno se presenta de manera continua desde el año 2010, con diferencias anuales que han oscilado entre los 8 mil y los 132 mil barriles por día, alcanzando su pico histórico más alto precisamente al cierre del ejercicio 2025.
Incluso, los autores del informe aseguraron que los resultados preliminares de esta investigación fueron presentados formalmente a la alta dirección de Pemex durante el año pasado; sin embargo, acusaron que el tema no recibió la atención institucional ni la investigación interna necesaria. En el horizonte de largo plazo, el acumulado histórico es mayúsculo: entre el año 2000 y mayo de 2026, las diferencias sin conciliar en el balance nacional de crudo suman la friolera de 226.4 millones de barriles.
¿Robo masivo o variación térmica? Las hipótesis en disputa
La magnitud del crudo desaparecido ha descartado la teoría de que el petróleo se encuentre simplemente guardado en los inventarios físicos de la nación. Francisco Barnés de Castro sostuvo que el volumen faltante supera por completo la capacidad de almacenamiento disponible en toda la infraestructura petrolera de México, considerando las cavernas salinas, la terminal flotante de Ku-Maloob-Zaap en la Sonda de Campeche, y los grandes parques de tanques ubicados en Dos Bocas, Salina Cruz y Cayo Arcas.
Ante la falta de espacio físico para albergar 20 millones de barriles, los consultores apuntan hacia dos vías delictivas: el abastecimiento a gran escala de refinerías clandestinas en territorio nacional y operaciones complejas de contrabando de crudo hacia Estados Unidos. Como precedentes de esta línea de investigación, recordaron los recientes aseguramientos de instalaciones de procesamiento ilegal en Coatzacoalcos, Veracruz, y Cadereyta, Nuevo León, casos que evidencian un problema crónico de seguridad.
Por su parte, Petróleos Mexicanos rechazó de forma categórica las conclusiones de los consultores independientes, argumentando que los análisis externos omiten variables técnicas críticas del balance volumétrico de hidrocarburos. Según la postura de la empresa, las diferencias en los registros no implican una pérdida física ni robo del crudo, sino que obedecen a factores dinámicos del sistema de ductos como:
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- Movimientos continuos hacia inventarios de almacenamiento.
- Envíos, recepciones y variaciones en el empaque y desempaque de ductos (volumen alojado en las tuberías).
- Ajustes de volumen derivados de los cambios de temperatura en la medición del crudo.
A pesar de las justificaciones técnicas de la estatal, la existencia de 138 mil barriles diarios en el limbo añade un nuevo foco de presión sobre la transparencia de Pemex en los mercados internacionales de deuda.











