México anunció la inversión más ambiciosa en infraestructura de gas natural en décadas: 140,905 millones de pesos para el período 2026–2030. Pero el dinero no es el problema de fondo. El 94% de la red de CENAGAS tiene más de 45 años; en 2025 se ejecutó apenas el 21% del presupuesto de mantenimiento; proyectos estratégicos llevan más de una década “en proceso de definición”; y el crimen organizado perfora un ducto cada 50 minutos.
Seis causas estructurales explican por qué cada gasoducto en México tarda más y cuesta más de lo proyectado, y por qué el plan actual no las desactiva.
Infografía: Por qué los gasoductos en México acumulan retrasos y sobrecostos — 6 causas estructurales
Gasoductos en México: 6 causas estructurales de retrasos y sobrecostos
El plan federal 2026–2030 de 140,905 mdp atiende el síntoma más visible, pero no desactiva los cuellos de botella que llevan décadas paralizando proyectos. Toca cada tarjeta para ver datos y lo que el plan no resuelve.
inversión federal 2026–2030
gasoductos en México
con más de 45 años
El plan de 140,905 mdp atiende el síntoma más visible —falta de inversión— pero no desarticular los cuatro cuellos de botella históricos: infraestructura envejecida sin mantenimiento sostenido, ausencia de licencia social, robo e inseguridad física, y procesos de planeación que no anticipan riesgo social ni arqueológico. Mientras esos factores no se ataquen coordinadamente, México seguirá construyendo planes ambiciosos que se traducen en gasoductos que llegan tarde y cuestan más.









