A pesar de contar con casos de éxito en la industria energética nacional, el sector de exploración y extracción de hidrocarburos en México se encuentra lejos de alcanzar su máximo potencial de inversión, señaló Alfonso Reyes, Coordinador del Comité de Regulación de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (AMEXHI).
“Nos gustaría decir que es una industria que actualmente está en su “pico”, que existe la mayor participación y que estamos viviendo un momento de gran inversión, pero por desgracia este no es el caso”, advirtió durante su participación en el 16.º Congreso Conjunto de Asociaciones de Energía en México.
Durante su participación, Reyes señaló que el balance del sector depende de la arista con que se analice. Por un lado, existen casos de éxito, como Trion, Zama, los campos de las rondas de licitación que suman cerca de 100 mil barriles diarios, o las asignaciones clave que aportan el 50% de la producción nacional. Sin embargo, aclaró que éstos no bastan para detonar el crecimiento generalizado que el país requiere.
“Si preguntamos sobre los contratos mixtos, habrá quien diga: ‘Claro que funciona, el proyecto se validó y marcha bien’ y habrá quien opine: ‘Es que no es la bala de plata que nos va a resolver todos los problemas’”.
Ante la diversidad y complejidad técnica de los yacimientos en México, la AMEXHI planteó dos condiciones indispensables para impulsar la participación de la industria: Un régimen fiscal rentable y competitivo y Términos contractuales estandarizados y sin sobrerregulación.
“No hay forma, no hay ninguna empresa que esté dispuesta a invertir para perder. Así que se necesita un régimen fiscal que efectivamente promueva la inversión”, enfatizó.
Sobre la eficiencia regulatoria, Reyes advirtió que el sector enfrenta una “danza” de hasta siete años: un constante ir y venir entre estudios técnicos, regulatorios y ambientales, presentaciones ante las autoridades y trámites de aprobación que postergan la materialización de los proyectos. En ese sentido urgió una simplificación.
“Esto es muy importante porque, para los proyectos existentes y futuros, tenemos que asegurar no bajar la vara de cumplimiento ni el nivel de exigencia, pero sí bajar el nivel de trámites y los tiempos de espera para obtener las aprobaciones”, dijo.
Lanza advertencia
Para la AMEXHI, la clave para destrabar el potencial del sector radica en adoptar las mejores prácticas globales y reducir la burocracia.
“Habrá que ponerle las cláusulas y adecuarlo al régimen legal mexicano, pero no hay que reinventar el hilo negro. Hay modelos internacionales en los esquemas de participación, tipos de contratos que ya son aceptados y probados a nivel internacional. Vámonos sobre esos”, señaló.
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