México está abriendo nuevamente la puerta a una expansión importante de generación privada renovable. La SENER lanzó instrumentos para movilizar cerca de $740 mil millones en inversión hacia 2030, dentro de un plan que contempla alrededor de 32 GW adicionales de generación. La meta oficial es elevar la participación renovable en la generación eléctrica de 24% a 38% en 2030.
Por qué importa: Durante casi un cuarto de siglo, petróleo, gas y carbón produjeron cerca de 80% de la electricidad mexicana, de acuerdo con un análisis de IEEFA. Ahora, menores costos de solar, eólica y baterías, combinados con nuevas reglas para inversión, pueden acelerar la transición.
Pero hay una paradoja, más renovables no significarán necesariamente menos gas.
El otro dato: La propia planeación de SENER estima que la demanda mexicana de gas seco aumentará de 9.1 Bcf/d en 2025 a 11.4 Bcf/d en 2039 y el sector eléctrico seguirá siendo su principal consumidor. Su demanda pasaría de 5.3 a 5.9 Bcf/d durante ese periodo.
Es decir, incluso con miles de megawatts solares y eólicos entrando al sistema, México espera utilizar aproximadamente 600 millones de pies cúbicos diarios adicionales de gas para generar electricidad.
La explicación: Solar y eólica producen cuando existen los recursos. El sistema eléctrico necesita responder cuando cae el sol, disminuye el viento o aumenta rápidamente la demanda. Ahí entran centrales flexibles de gas, almacenamiento, transmisión y gestión de demanda.
Por eso la transición mexicana probablemente no será una competencia simple entre renovables y gas, será una carrera por construir ambos —con funciones diferentes— mientras crece el almacenamiento.
Dónde está el negocio: La nueva convocatoria permite a privados desarrollar individualmente centrales renovables alineadas con la planeación vinculante. SENER también contempla proyectos estratégicos privados y esquemas mixtos con CFE para generación y almacenamiento.
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La primera convocatoria privada ya había seleccionado 17 proyectos prioritarios, mientras otros 34 avanzaban mediante la ventanilla ordinaria, además, 81 proyectos mixtos estaban en evaluación.
Entre líneas: Esto crea varios mercados simultáneamente. México necesitará solar, eólica, baterías, centrales flexibles, gasoductos, transmisión, subestaciones, interconexión y software para administrar la demanda.
Sí, pero: aumentar el consumo de gas mantiene una vulnerabilidad importante. México depende fuertemente del suministro estadounidense, por lo que una mayor generación con gas también incrementa la exposición del sistema eléctrico a precios, infraestructura y disponibilidad del mercado norteamericano.
Qué sigue: El verdadero indicador de la transición no será únicamente cuántos megawatts renovables se instalen. Será cuánto logra México reducir el uso de combustibles fósiles por unidad de electricidad mientras mantiene confiabilidad.
Porque el nuevo sistema eléctrico mexicano tendrá muchas más renovables. Pero, al menos durante la próxima década, también seguirá necesitando mucho gas.
📌 Ficha del caso
- Inversión eléctrica hacia 2030: ≈$740 mil millones.
- Nueva capacidad: ≈32 GW.
- Meta renovable 2030: 38% de generación.
- Participación renovable de referencia: 24%.
- Generación fósil 2000-2024: ≈80%.
- Demanda total de gas 2025: 9.1 Bcf/d.
- Demanda total proyectada 2039: 11.4 Bcf/d.
- Gas para electricidad 2025: 5.3 Bcf/d.
- Gas para electricidad 2039: 5.9 Bcf/d.
- Incremento eléctrico: ≈0.6 Bcf/d.
- Primera convocatoria privada: 17 proyectos prioritarios.
- Otros proyectos privados: 34 vía ventanilla ordinaria.
- Proyectos mixtos evaluados: 81.
- Oportunidades: solar, eólica, baterías, transmisión, generación flexible, gasoductos y gestión de demanda.
- Clave: la transición mexicana apunta a más renovables, pero no todavía al desplazamiento del gas.











