La Secretaría de Energía publicó el Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos, PLADESHi, el documento que fija la ruta de México para petróleo, gas natural, refinación, petroquímica, transporte, almacenamiento y comercialización durante los próximos 15 años.
Su alcance va más allá de una prospectiva. SENER define al plan como un instrumento de planeación vinculante para el desarrollo y modernización de la infraestructura de hidrocarburos, con revisiones anuales para ajustarlo a cambios tecnológicos, económicos y ambientales.
La señal política es clara: el Estado centraliza la conducción del sector, Pemex permanece como eje operativo y los privados pueden participar bajo esquemas definidos y subordinados a la planificación nacional.
Por qué importa
El plan llega en un momento de tensión entre dos objetivos. Aumentar la producción nacional para reducir importaciones y avanzar en una transición energética con menores emisiones.
México busca alcanzar una plataforma de 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos y 5,000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural.
El reto es que la base reciente no es sencilla. En 2024, la producción nacional de hidrocarburos líquidos fue de 1.821 millones de barriles diarios, 6% menos que el año previo. La producción de gas natural sin nitrógeno fue de 3,759 millones de pies cúbicos diarios, una baja anual de 12.6%.
La historia no es sólo que el Gobierno fije metas; es cómo pretende llegar a ellas mientras enfrenta la declinación natural de campos maduros, necesidades de inversión, infraestructura envejecida y dependencia de importaciones de gas.
Qué cambia
El PLADESHi articula en un solo marco las actividades de:
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- Exploración y extracción.
- Refinación y procesamiento de gas.
- Petroquímica y fertilizantes.
- Transporte por ducto.
- Almacenamiento y distribución.
- Importación, exportación y comercialización.
- Modernización, eficiencia energética y reducción de emisiones.
Para empresas del sector, esto significa que permisos, proyectos de infraestructura, asociaciones, inversiones y programas de expansión deberán alinearse con la ruta que establezca SENER. El margen para proyectos aislados, desconectados de la planeación oficial, será menor.
El documento también confirma que la participación privada no desaparece. La reforma de 2025 establece las Asignaciones para el Desarrollo Mixto, en las que Pemex mantiene la asignación y puede asociarse con privados para complementar capacidades técnicas, financieras o de ejecución.
La fórmula busca combinar control estatal con capital, tecnología y velocidad privada. La pregunta será qué tan claros, rentables y bancables resulten los procesos de selección y los contratos.
El reto del gas
El gas natural es el punto más sensible del plan. México lo necesita para generación eléctrica, industria, petroquímica, fertilizantes y distribución urbana. Sin embargo, la producción nacional sigue lejos de la meta de 5,000 MMpcd.
El plan identifica potencial en cuencas como Burgos, Veracruz, Tampico-Misantla y las Cuencas del Sureste. También reporta que 57% de los recursos prospectivos nacionales son no convencionales.
Este dato abre una discusión inevitable: México puede tener recursos geológicos abundantes, pero convertirlos en producción exige inversión, infraestructura, tecnología, agua, permisos, aceptación social y condiciones económicas. Los recursos prospectivos no son reservas probadas ni producción garantizada.
Para usuarios industriales, la pregunta relevante no es cuántos barriles o pies cúbicos existen en el subsuelo. Es cuándo y a qué precio habrá gas disponible en los corredores productivos.
Refinerías y autosuficiencia
El plan reafirma la apuesta por procesar más crudo en México. El Sistema Nacional de Refinación está compuesto por siete refinerías y contaba con una capacidad instalada de 1.98 millones de barriles diarios en 2024.
SENER reconoce que las refinerías enfrentaron rezagos en mantenimiento, reparaciones mayores y atención de fallas recurrentes, vinculados a recursos financieros insuficientes y contratación tardía de trabajos críticos.
La prioridad será rehabilitar, modernizar y elevar disponibilidad operativa. También se mantiene Deer Park como activo estratégico bajo control de Pemex.
Pero la capacidad instalada no equivale a operación real. El indicador que importará para empresas, consumidores e inversionistas será la cantidad de crudo efectivamente procesado, la producción de gasolinas y diésel, la disponibilidad de equipos y el costo de sostener el sistema.
Justicia energética y combustibles
El plan incorpora la estabilización de precios de gasolina y gas LP como parte de la justicia energética. SENER vincula esta política con el acuerdo para mantener la gasolina regular por debajo de 24 pesos por litro en más de 12,400 estaciones y con el esquema de precios máximos para gas LP.
También incluye Gasolineras del Bienestar y la estrategia contra robo y contrabando de hidrocarburos. Para el sector privado, esto implica un entorno donde seguridad de suministro, control de precios, trazabilidad y combate al mercado ilícito estarán cada vez más conectados.
Lo que sigue
El PLADESHi establece el mapa, pero no resuelve por sí solo los cuellos de botella. La prueba estará en los proyectos: campos desarrollados, gasoductos construidos, refinerías rehabilitadas, capacidad de almacenamiento, contratos mixtos, reducción de emisiones y metas verificables.
México ya tiene una hoja de ruta hasta 2039. Ahora deberá demostrar que la planeación vinculante puede traducirse en producción, infraestructura y combustibles disponibles para una economía que sigue creciendo.
📌 Ficha del caso
- Documento: Plan de Desarrollo del Sector Hidrocarburos, PLADESHi.
- Autoridad emisora: Secretaría de Energía, SENER.
- Publicación: Diario Oficial de la Federación, 7 de septiembre de 2026.
- Vigencia: Entró en vigor el día de su publicación.
- Horizonte: 15 años, con revisiones anuales.
- Naturaleza: Instrumento de planeación vinculante para desarrollo y modernización de la infraestructura de hidrocarburos.
- Metas de referencia: 1.8 millones de barriles diarios de hidrocarburos líquidos y 5,000 MMpcd de gas natural.
- Base de producción 2024: 1.821 millones de barriles diarios de líquidos y 3,759 MMpcd de gas natural sin nitrógeno.
- Refinación: Siete refinerías; capacidad instalada de 1.98 millones de barriles diarios en 2024.
- Participación privada: Permitida mediante Asignaciones para el Desarrollo Mixto con Pemex.
- Punto crítico: La ejecución dependerá de inversión, contratos bancables, disponibilidad de infraestructura, reducción de fallas, desarrollo de gas y cumplimiento de metas ambientales.











