Un informe reciente de JPMorgan destaca la vulnerabilidad macroeconómica global ante la superposición de riesgos estacionales y energéticos. Con probabilidades casi certeras de que el actual patrón de El Niño se extienda y consolide como un evento de máxima severidad, las interrupciones en la producción agrícola global podrían coincidir con costos de insumos elevados derivados del entorno bélico en Medio Oriente, generando divergencias económicas pronunciadas entre bloques de países.
Los datos clave
- Probabilidades del fenómeno climático:
- 81% de probabilidad de que el episodio actual de El Niño evolucione a un nivel “muy fuerte” o “súper El Niño” hacia finales de año.
- 97% de certeza de que las condiciones meteorológicas se mantengan vigentes durante el próximo año.
- Impacto estimado en la inflación:
- Un “súper El Niño” por sí solo sumaría 0.7 puntos porcentuales a la inflación alimentaria global en su punto pico (generalmente de 4 a 8 meses después del inicio del choque térmico).
- Al combinarse con el alza energética impulsada por el conflicto con Irán (diésel, fertilizantes y empaques), el impacto en la inflación de alimentos casi se duplicaría a 1.3-1.5 puntos porcentuales.
- Esto elevaría la inflación de alimentos a una tasa anualizada del 5% durante el primer semestre de 2027, restando 0.3 puntos porcentuales a la caída inflacionaria global prevista para el año completo.
- Economías emergentes como las más expuestas:
- Mercados emergentes en Asia y América Latina absorberán el mayor impacto debido al peso superior de los alimentos en la canasta básica y la sensibilidad del sector agrícola.
- Países con mayor grado de exposición directa: India, Indonesia, Brasil y Colombia, junto a Taiwán y Corea del Sur.
- Economías avanzadas:
- Europa y mercados desarrollados registrarán un impacto directo menor por la vía agrícola, siendo los costos energéticos el principal motor del alza en sus precios de los alimentos.
- Factores de contención:
- JPMorgan destaca que las condiciones actuales son más favorables que en ciclos pasados de El Niño gracias a inventarios globales de granos adecuados, reservas estables de arroz en Asia y niveles de inflación de alimentos de partida relativamente bajos.
Lo que sigue
Los analistas de la banca privada y los bancos centrales monitorearán el comportamiento de las cosechas clave en el hemisferio sur durante los próximos meses para calibrar la magnitud real del impacto alimentario. Asimismo, el rumbo de las cotizaciones internacionales del petróleo y sus derivados será determinante para definir si el impulso en los costos de transportación e insumos agrícolas se consolida como una presión estructural sobre la inflación hacia el primer semestre de 2027.
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