Un grupo multidisciplinario de especialistas de la Unidad de Servicios para la Industria Petrolera (USIP), perteneciente a la Facultad de Química de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ha desarrollado una innovación científica que promete revolucionar la eficiencia operativa en el sector energético nacional. Se trata de un nanocompuesto en forma de gel de partículas preformadas de hinchamiento retardado, diseñado específicamente para el control de agua en yacimientos petroleros, una tecnología estratégica que optimizará de manera sustancial los procesos de recuperación avanzada de hidrocarburos.
El éxito de este desarrollo radica en su comportamiento físico y químico durante las tareas de inyección profunda en el subsuelo. Luis Rubén Cruces, integrante de la USIP, detalló que el nanocompuesto permite que sus partículas mantengan un tamaño reducido al momento de ser introducidas en el pozo. Gracias a esta propiedad, el gel puede ser transportado sin contratiempos a zonas considerablemente lejanas del pozo inyector, logrando ingresar a capas más profundas del yacimiento antes de activarse.
Bloqueo quirúrgico en yacimientos maduros
Una vez posicionado en las zonas deseadas, el gel cumple con su función principal: el bloqueo de canales de alta conductividad. Rodrigo Galicia, especialista del equipo, precisó que gracias al mecanismo de hinchamiento retardado, el nanocompuesto se expande en la sección profunda para impedir con precisión el paso del agua, un elemento que de manera regular inunda las formaciones y frena la extracción en los pozos productores. El uso de esta nanotecnología se traducirá de forma directa en una mayor producción de hidrocarburos y en una menor generación de agua residual dentro del proceso.
Esta solución académica atiende la principal vulnerabilidad técnica de la plataforma de extracción en México. Luis Cervantes recordó que la gran mayoría de los campos petroleros en el país son “maduros” —es decir, se encuentran en una etapa avanzada de explotación—. En esta fase, los operadores se ven obligados a realizar inyecciones masivas de agua para empujar el crudo y mantener la presión, lo que genera un incremento indeseable del vital líquido en la mezcla final.
Frente a este reto, Simón López destacó que la tecnología creada por la UNAM está adaptada de forma exacta a las severas condiciones de alta temperatura, dureza y salinidad que caracterizan a los yacimientos mexicanos y a muchos depósitos similares alrededor del mundo.
Innovación y patentes desde las aulas
El proyecto no solo representa un logro de laboratorio, sino un hito de propiedad industrial y vinculación productiva. Gricelda Martínez y Luis Enrique Díaz subrayaron que esta estrategia posiciona a la USIP en un punto de vanguardia a nivel nacional e internacional, ofreciendo una respuesta integral para atender la problemática común de gastar demasiada agua para obtener poco hidrocarburo. Por su parte, Óscar González y Fernando Barragán enfatizaron la satisfacción de generar patentes y soluciones desde la academia, impulsadas por un ecosistema de investigación y pensamiento crítico dentro de la máxima casa de estudios.
El equipo multidisciplinario detrás de esta patente estuvo conformado por los investigadores: José Fernando Barragán Aroche, Simón López Ramírez, Luis Antonio Cervantes Montejano, Óscar González Antonio, Luis Rubén Cruces Lira, Elba Xochitiotzi Flores, Fernando Silverio Santos, Víctor Matías Pérez, Luis Enrique Díaz Paulino, Rodrigo Galicia Pérez, María Gricelda Martínez Hidalgo y Carlos Alberto Jiménez García.
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